Noticias

Hacer el bien y que nos vaya bien: la transición energética en Baja California.

14 de enero de 2021

Cuando era niño no estaba consciente de esto, pero nací y crecí en una isla. Una isla energética aislada del resto de México y atada a la quinta economía más grande del mundo, California, donde una tubería cruza la frontera para bombear gas fósil desde la cuenca pérmica de Texas hasta el otro lado de la frontera y el otro lado de la costa, en Baja California. Todo esto para que podamos prender las luces de noche, usar aire acondicionado, y disfrutar del internet. Sin energía, nada de esto es posible.

Estas dos Californias tienen el mismo clima; mismas costas, colinas, sol y viento. Incluso los mismos incendios. Pero también tienen diferentes instituciones y regulaciones para aprovechar esos recursos. Diferentes metas ambientales para mitigar y adaptarnos a esos incendios que seguirán creciendo año con año.

En ciencia e ingeniería, es bien sabido que poner restricciones a un problema incentiva la innovación y la creatividad. Mientras más rígidas sean las restricciones, más obligados estaremos a crear soluciones innovadoras. De esta forma, cuando se trata de una red eléctrica, las restricciones no podrían ser más estrictas que en una isla como la nuestra sin conexión al resto del país. Por eso es bueno pensar en Baja California como un laboratorio de la transición energética: liderando con el ejemplo y demostrando la urgencia y los beneficios de cambiar a fuentes de energía más limpias, distribuidas y resilientes.

La mayoría de los estudios publicados apuntan a una descarbonización profunda del sector energético para 2050. Sin embargo, científicos de UC Berkeley publicaron un estudio en 2020 donde demuestran que es posible suministrar 90% de toda la electricidad de Estados Unidos con energía limpia y libre de carbono, para 2035. Esto es energía confiable, sin costo adicional a los usuarios finales (es decir, sin recibos de electricidad más altos) y sin construir nuevas plantas fósiles.2

¿Cuál es el cuello de botella? ¿Qué es lo que está frenando esta transición tan radical, urgente y beneficiosa? Políticas e instituciones que faciliten la transición. El obstáculo aquí no es tecnológico, es político. No todo es un problema de ingeniería. Los gobiernos locales y estatales tienen la gran oportunidad de potencializar y catalizar la transición energética para su propio beneficio. Baja California, una isla energética, puede poner el ejemplo y establecer sus propias metas de descarbonización. La alternativa es seguir dependiendo de combustible importado, con precios altos de electricidad para los consumidores, y problemas respiratorios a los ciudadanos en riesgo.4 Esto además de quedarnos atrás y perder nuestra ventaja competitiva como una de las mejores regiones del mundo para invertir en energías renovables.5,6

Si la retórica en contra de esto es que las energías renovables son muy caras, no son confiables y causan inestabilidad en la red, serviría de ejemplo recordar que el récord mundial de energía solar despachable* se firmó en 2019 para suministrar energía a la ciudad de Los Ángeles (que tiene las mismas condiciones ambientales que gran parte de Baja California) empezando en 2023, a un costo de $39.62 USD/MWh (aprox. $0.80 pesos por kWh). Comparemos esto con el costo de generación de una planta de carbón y una de gas, como la mayoría de las de CFE: el rango del costo de electricidad generada con gas de ciclo combinado es de $44 a 68 USD/MWh. Para carbón, este rango es de $66 a 152 USD/MWh. Si ya podemos generar energía limpia y despachable más barata que cualquier otra fuente de energía, ¿qué estamos esperando?

Cada millón de dólares invertidos en energías renovables crea aproximadamente 25 empleos, y cada millón invertido en eficiencia energética crea 10 empleos más. En conjunto, cada millón de dólares invertido en la transición energética crea tres veces más empleos que si se invirtieran en combustibles fósiles.7 La transición energética tiene sentido aún y cuando la crisis climática no existiera. Sin embargo, existe y se tiene que resolver. Podemos crear riqueza mientras reparamos el daño que hemos hecho los últimos tres siglos. Nos puede ir bien mientras hacemos el bien.

Bertram Peterson
Clúster de Innovación Energética de Baja California, A.C.
[email protected]

*  Solar con baterías, para suministrar energía a la hora que se necesite en lugar de solo cuando brille el sol, evitando así la intermitencia.

Referencias

1 Intergovernmental Panel on Climate Change, “IPCC special report on the impacts of global warming of 1.5 °C“, Intergovernmental Panel on Climate Change, 2018.

2 G. S. o. P. Policy, “Plummeting Solar, Wind, and Battery Costs Can Accelerate our Clean Electricity Future“, University of California, Berkeley, Berkeley, 2020.

3 Biden For President, “The Biden Plan for a Clean Energy Revolution and Environmental Justice“, Biden For President, 2020. [Online]. Disponible en https://joebiden.com/climate-plan/.

4 Asthma and Allergy Foundation of America, “Air Pollution“, Asthma and Allergy Foundation of America, [Online]. Disponible en https://www.aafa.org/air-pollution-smog-asthma/.

5 P. Nance, “Investing in Mexico’s Energy Infrastructure Series: Renewable Energy and CrossBorder Prospects“, ICF International, 2014.

6 J. Deign, “Mexico’s Renewables Fiasco Keeps Getting Worse” Greentech Media, 14 August 2020. [Online]. Disponible en https://www.greentechmedia.com/articles/read/mexicosrenewables-fiasco.

7 International Renewable Energy Agency, “Post-COVID recovery: An agenda for resilience, development and equality“, International Renewable Energy Agency, Bonn, 2020.

Share this post